“Un vez que has viajado, la travesía nunca termina, sino que es recreada una y otra vez a partir de vitrinas con recuerdos. La mente nunca puede desprenderse del viaje”

Pat Conroy

Han pasado exactamente 2 meses, 3 semanas, 3 días y algunas horas desde que aterrizamos en el aeropuerto de El Prat provenientes de Istambul, donde hizo escala el vuelo que nos trajo a casa desde Kuala Lumpur.

En este tiempo que ha pasado hemos hecho un par de escapadas a nuestras queridas Islas Canarias, con Gran Canaria y Lanzarote como protagonistas y en menos de un mes pillamos un vuelo de nuevo para embarcarnos en otra aventurita, esta vez a Oriente Medio, a Jordania para ser más exactos, y no solo eso sino que ya tenemos preparadas algunas historias guapas para el 2018, algunas de ellas muy pero que muy molonas, no nos vamos a engañar.

Pero aún así, por muy entretenidos que han sido estos meses pasados o por muy alentadores que parecen los que vendrán, no ha pasado ni un solo día que no me haya vuelto un ratito, un momento, a aquellos días que pasamos a miles de quilómetros de aquí, entre los Mares del Sur, entre las sonrisas eternas, entre la vida libre y salvaje que nos puso Malasia delante de nuestras narices.

Y es que de eso se trata el viajar, de vivir los viajes cuando los preparas y te los imaginas, tirado en el sofá, de vivirlos mientras los llevas a cabo y de vivirlos después, cuando estás ya en tu casa, en tu rutina, tu odiosa rutina, que solo se hace llevadera al volver la vista atrás y recordar aquellos maravillosos días que pasaste cuando eras libre en algún lugar de este mundo. Y es la determinación de volver a repetir esos instantes, de volver a llenar tu baúl de esos momentos que tanto anhelas lo que te hace seguir adelante, en busca de tu libertad.

Algunos de vosotros sabréis que siempre espero un tiempo prudencial para escribir la guía de cualquier país o lugar que visite. El motivo? Pues que la mejor manera de intentar transmitir una información lo más objetiva posible (si es que existe la información objetiva, pero eso ya es otra historia) es dejar pasar la inevitable euforia reinante cuando se está sumido en él o en los momentos inmediatamente posteriores de este y luego, una vez esa euforia ya ha pasado, mirar de que la también inevitable depresión post viaje no afecte en tu manera de escribir pero aún así, os digo desde ya que, en esta ocasión, no lo he logrado.

Todo lo que ponga a partir de ahora de objetivo no tendrá una mierda, estoy enamorado de Malasia, de Tioman y de las Perhentian, de Borneo, por supuesto, Bako, Santubong, Semenggoh. Si habéis leído las crónicas supongo que ya os habréis ido dado cuenta pero este viaje me ha llegado. Que porque? Pues no lo tengo muy claro, la verdad, pero pensándolo estos días, creo que ha sido por lo inesperado, por el no esperarme nada de lo que nos íbamos encontrando que ha hecho este viaje, y Malasia especial. Y espero que esta breve guía que empiezo a continuación os sirva, aunque sea un poquito, para poder disfrutar aunque sea un pequeña parte de lo que disfruté yo.

Ahí vamos.

Itinerario de Viaje:

Día 1, 2 y 3: Kuala Lumpur (1a Parte) (2a Parte)

Día 4, 5, 6: Pulau Tioman

Día 7, 8, 9, 10, 11 y 12: Pulau Perhentian

Día 13 y 14: Kota Bharu y templos de Tumpat

Día 15: Centro de Rehabilitación de Orangutanes de Semenggoh

Día 15: Península de Santubong

Día 16: Fairy Cave y Wind Cave

Día 17 y 18: Parque Nacional de Bako

Día 18: Kuching

Día 19: Centro de Rehabilitación de Orangutanes de Semenggoh

Día 19: Kuching

Datos de Interés:

· Geografía

Malasia está compuesta por el territorio peninsular, que limita al norte con Tailandia y al sur con Singapur y por los territorios de Sabah y Sarawak, en el norte de la legendaria isla de Borneo, que comparte con Indonesia por el sur. Sudeste asiático a tope.

· Clima

Pues como buen país tropical que es, si algo tiene Malasia, es humedad. Pero cuando digo humedad quiero decir HUMEDAD, con todas y cada una de sus letras. Y si, en mayúsculas. Esa humedad que hace que sudes como si estuvieras con una bomba de hidrogeno entre las manos y la humanidad dependiera de que el cablecito que elijas cortar sea el correcto. A ese tipo de sudor me refiero.

Al final es pura geografía y basta con pillar un mapa y entenderlo todo: Malasia está en una latitud comprendida entre 1 y 7 grados norte, o sea, casi en el mismo ecuador así que no hay más palabras, mi señoría, con eso está todo dicho.

Y si está en el ecuador, pues si, hace calor, entre mucha y muchísima. Aunque parece que se hayan encabezonado en tener varios climas y para eso se han puesto de acuerdo para devolverte al más frío invierno cada vez que subes a un transporte público o entras a un centro comercial, entonces tu latitud pasa de tropical a polar y todo el sudor que llevas encima se congela en pocos segundos sobre tu cuerpo. Una guapada, vamos, así que no seáis canelos y llevar siempre algo de ropa o una mantita (la del avión es cojonuda) para evitar pulmonías.

En cuanto a la época de lluvias, depende de la zona te tocará mojarte más o menos dependiendo de la época del año en que estés pero por lo general ten claro que llover, llueve siempre.

En el este de la Malasia peninsular y Borneo, el monzón aprieta desde noviembre a febrero, época en que cierran la gran mayoría de hoteles y demás en las principales islas del Mar de la China Meridional (Perhentian, Kapas y Tioman) mientras que en el oeste es en el mes de Agosto cuando le da más caña.

Pero lo dicho antes, llover, llueve siempre, así que no os cortéis por eso.

· Moneda y precios

La moneda oficial es el Ringit (MYR) y el cambio más fácil para hacer con el coco es 5 MYR equivale a 1€. Esto no es, por eso, exacto y además fluctúa pero a mi me sirvió. El cambio exacto lo podéis saber aquí.

En muchos sitios podréis pagar con tarjeta, eso no será problema, incluso en muchas de las islas tiene datáfono para que puedas pagar con ella así que muchas veces es mejor tirar de tarjetazo ya que así no te cobran comisión. Si lo que queréis es cambiar dinero la cosa ya cambia. En tierra firme lo mismo, sin problema, pero en las islas, olvidaros.

En Pulau Tioman solo hay un banco, en Tekek, donde puedes sacar dinero pero no cambiar. Para ello tendrás que irte a unas cabañas a donde te mandan desde el mismo banco, en Tekek también, y allí un chavalillo muy majo te cambiará d’estrangis, y a buen precio, la verdad. En Juara Beach, olvídate.

Y en las Perhentian más de lo mismo, algún hotel igual te cambia pero mejor no jugársela e ir con cash suficiente desde la península para luego no perder el tiempo en buscar que alma caritativa te va a cambiar. Y en Kuala Besut lo dicho, sin problema.

Los mejores sitios donde nosotros cambiamos fue en Kuala Lumpur, en el Centro Comercial Pavillion, de camino a las pasarelas que te llevan a las Torres Petronas, justo enfrente de una zona llena de restaurantes, en una casa de cambio que queda a mano izquierda y que nos pagó a 5 Ringits el Euro y en Kuching, en el Sarawak Plaza, justo al lado de nuestro hotel, en una librería que se llama Mohamed Yahia and sons y donde lo mismo, 5 Ringits por Euro.

Y como en la mayoría de los lugares, en el aeropuerto cambiar lo mínimo para sobrevivir hasta encontrar una casa de cambio, allí es cuchillada asegurada.

En cuanto a los precios de Malasia en general como en todo el mundo, puedes gastarte poco y puedes gastarte mucho, eso es así. Si que es cierto que los precios son un poco superiores que en Tailandia por poner un ejemplo, pero puedes comer por 15 MYR y dormir por 40 si lo buscas un poco y en sitios bastante decentes por unos 20 euros la doble.

Pero luego está la cerveza.

Y aquí tenemos un problemón. Y es que como buen país musulmán que es la encuentras en pocos lugares y en donde la encuentras es cara, muy cara. O te controlas o el presupuesto se te va a la mierda, así de claro.

Y lo que decía, eso si la encuentras que en muchos lugares directamente ni hay. Y claro, lo que digo siempre. Un atardecer en una isla paradisíaca, el mar meciéndose tranquilamente en frente de ti, mil colores en el cielo, todo eso mola mucho, si, pero todo eso y una cerveza fría en la mano, pues mola mucho más, no nos engañemos, y eso, a veces, en Malasia, pues no lo tienes. Hazte a la idea antes de ir. Si si, lo sé. Te acabo de cortar el rollo, lo siento.

·Idioma

Pues aunque el idioma oficial es el Malayo, todo el mundo habla inglés. Y ya no me refiero solo a la gente que trabaja o reside en lugares turísticos, no, me refiero a todo dios que te cruces aunque sea en el rincón más perdido del país. Pensar que hasta el 31 de Agosto de 1957 Malasia era territorio británico, con lo que eso conlleva. Incluso en algunas zonas remotas de Borneo, algunos pueblos con idiomas propios utilizaban el inglés para comunicarse con los pueblos vecinos, imaginaros hasta que punto está extendido.

·Visados

Pues aquí si que no hay problema, al menos si viajas con pasaporte español como es nuestro caso. No se necesita visa para estar en el país para un periodo máximo de 90 días, aunque a veces, debido a la cruzada de cables del funcionario de turno, te pueden dar menos. Comprobarlo al pasar el control de inmigración. La entrada es gratis y lo único que tienes que hacer es una larga cola en el aeropuerto de Kuala Lumpur para que te pongan el sello.

Si luego viajas a Sarawak o Sabah, ya en Borneo, te volverán a poner un sello en el pasaporte al entrar, aunque con la misma duración de tu primera entrada al pais. A la salida ni eso, solo control de huellas dactilares y ala, tira para el avión.

· Vacunas obligatorias

No existe ninguna vacuna obligatoria para viajar a Malasia, excepto la de la fiebre amarilla si vienes de un país de riesgo, pero eso no quita que no hayan de recomendables así que antes de ir pásate por la unidad de Medicina Tropical y que te digan lo que tienes que hacer. En nuestro caso nos cayeron las típicas, Hepatitis, Tifus y todas esas.

En cuanto a las pastillas contra la Malaria, a no ser que vayas a zonas muy alejadas de núcleos urbanos del interior de la Malasia peninsular o a zonas remotas del sur de Sabah o Sarawak no es necesario tomarlas, pero eso mejor que te lo digan ellos. Nosotros nos encontramos en Perhentian a una pareja que venían de las Kelabit Highlands en el interior de Sarawak y si que se las estaban tomando así que todo dependerá de por donde os mováis aunque de todas formas el mejor remedio para la Malaria ya sabéis cual es: que le piquen los mosquitos a otro!

· Cuando ir

Pues puedes ir siempre, que preguntas. Lo único que tienes que tener en cuenta es lo que os comentaba antes del clima y tener claro como afectará el monzón a tus planes, sobretodo si tienes pensado visitar las islas del Mar de la China en época de lluvias porque la mayoría de establecimientos cierran.

Si en cambió quieres ir en Agosto, coincidiendo con sus vacaciones, reserva con tiempo alojamiento, sobretodo en las Perhentian, ya que se petan y puedes quedarte sin cama, o como mínimo sin la cama que tu quisieras.

Me contaron que por ejemplo en Kapas, otra islita cercana en donde no hay tantos alojamientos como en las Perhentian, incluso hay gente que va y vuelve cada día a la península por no tener alojamiento en la isla así que si queréis ahorraros estos tutes y sabéis más o menos las fechas en que iréis, reservar.

· Comida

Muy probablemente estemos en uno de los lugares del mundo con mayor variedad a la hora de comer. Siglos y siglos de contacto con otras culturas y civilizaciones ha hecho que las opciones que tengamos cuando llega la hora de llenar el buche sean incontables. Una mezcla de entre comida india, china y europea con opciones para todos los bolsillos.

Como en toda Asia, el secreto está en los mercados callejeros, donde comes bien y barato, como el Jalon Alor de Kuala Lumpur.

Mención a parte merece también el Top Spot Food Court de Kuching, cerca del Imperial Riverbank Hotel, situado en la azotea de un edificio y en donde encontramos todo de puestos en donde elegimos el pescado o marisco que queremos, te lo pesan y luego te lo cocinan a tu gusto. Y barato, muy barato.

Sin duda un paraíso si te gusta la comida asiática pero con otras muchas opciones si no te gusta.

· Seguridad

Pues si hubo algún momento en que me sentí inseguro, la verdad, no lo recuerdo. Simplemente un poco de sentido común y listos.

· Un libro

El Jardín de las Brumas, de Tan Twan Eng, donde una superviviente de un campo de concentración japonés busca consuelo en las Cameron Highlands, creando un jardín en memoria de su hermana, fallecida en el mismo campo de concetración. Para ello le pedirá consejo al antiguo jardinero del Emperador de Japón. Un buen libro para viajar por el país. Y además largo, con lo que nos dará de si.

  • Indispensable en el equipaje

Pues como buen país tropical, un buen chubasquero, que no cale, y transpirable, sobretodo, sino te harás al Papillote. Además también os servirá para poneros encima cuando entréis en algún tren, autobús o centro comercial y la temperatura baje más de 20 grados de golpe. Luego también obligatorio pillar la mantita del avión, ligera, tamaño perfecto para que no moleste, sirve para el frió, de almohada, de todo. Y con lo que has pagado para el billete, ni lo pienses.

Otro imprescindible, el repelente de mosquitos. Hay muchos, en todo el país, y si tienes buena sangre te van a acribillar. Además a mi el olor del Relec me mola, significa que estoy viajando, y eso me pone.

Otro, crema solar. Y es que aunque pueda parecer que está nublado, ten por seguro que si no pillas la crema el cielo se abrirá y caerá sobre ti el sol más fuerte que te haya caído encima nunca. Te vas a quemar, y te vas a joder durante unos días. Si pillas la crema, entonces lloverá.

Para cargar todos los aparatejos que llevamos hoy en día llevaros un adaptador para enchufes británicos de esos de los tres palitos rectos. Y llevar las baterías siempre cargadas, nunca sabes en que momento te va a sorprender. Nosotros por pajaros nos quedamos sin grabar nuestra excursión a Coral Island, en Tioman, donde vimos morenas, peces piloto, rayas y demás fauna marina.

Pero lo más importante, lo único imprescindible en verdad, son las ganas de conocer y disfrutar del país, de su gente, de sus comidas. Si llevas eso, ya lo tienes todo. Bueno, eso y la mantita de avión, va.

  • Como desplazarse por Malasia

Pues nuestra idea inicial, como sabréis los pocos que os hayáis leído el Making Of de toda esta historia, era alquilar un coche y recorrernos la Malasia peninsular a nuestro aire pero a ultima hora cambiamos de idea y, a toro pasado, fue un acierto, la verdad.

Porque? Pues porque la red de autobuses de Malasia es genial para moverse de un lugar a otro, los autobuses son un autentico lujo, amplios, limpios, y moverse es muy pero que muy barato. Para que os hagáis una idea, cruzamos la península de sur a norte enterita por unos 9€ al cambio, y repito, de lujo.

Además en trayectos largos tienes la oportunidad de pillar trayectos nocturnos con lo que te ahorras la noche en cuestión y al poderse reclinar del todo el asiento duermes como un bebé. Eso si, mejor ni pensar en como conducen aquí los amigos sino quieres que se te atragante el trayecto.

En esta web: www.easybook.com puedes reservar estos trayectos, así como los ferrys o trenes que puedas necesitar. Nosotros cuando nos movimos lo hicimos con la compañía Transnasional y la verdad que quejas ninguna.

A día de hoy, creo que lo de alquilar un coche puede ser buena idea si quieres recorrer la Malasia peninsular, las carreteras son, generalmente, buenas, y con tu propio vehículo puedes llegar a sitios que de otra manera no lo harías pero si quieres gastar días en alguna de las muchas islas que hay, en los que, obviamente, este coche estará aparcado en algún lugar sin usarlo, pues entonces no, vete en bus y te olvidas de tanto rollo. Además te saldrá más barato.

De todas formas, si eso de tantas horas metidos en un bus no os va mucho o queréis llegaros a Borneo o salir de ella, todas las ciudades medianamente grandecitas tienen aeropuerto y en casi todas ellas encontrareis vuelos relativamente baratos para moveros de uno a otro.

Nosotros fuimos de Kota Bharu a Kuching y luego de Kuching a Kuala Lumpur con Air Asia y los trayectos nos salieron por unos 50€ cada uno y mirados con poco tiempo así que siempre también tenéis esa opción. Para ello la que nunca falla es Skyscanner (www.skyscanner.com)

  • Donde Dormir en Malasia

Alojamientos los hay para todos los gustos y presupuestos, desde camas en dormitorios compartidos por 35MYR a auténticos hotelazos de lujo en los que gastarte lo que se te pase por la cabeza.

Nosotros íbamos tres semanas con lo que podíamos pasar de los dormitorios y buscar algo un poco más currado pero tampoco teníamos ninguna intención de tirar la pasta y puedo decir que, en casi todos los sitios, repetiría sin pensar.

Kuala Lumpur: The 5 Elements, en pleno China Town. Igual el más flojo de todos pero aún así más que aceptable, sobretodo por su ubicación y por sus instalaciones, bastante nuevas. El desayuno, vomitivo. 3 noches por 82€ la doble.

Pulau Tioman: 1511 Coconut Grove, en Juara Beach. El puto paraíso. Todo, todo, todo perfecto. De esos sitios en los que te quedarías a vivir. Todo de sobresaliente pero si tuviera que resaltar algo sería, sin duda, la gente que lo llevaba. Unos jefes. Recomendable 100%. Cabañita frente al mar por 3 noches con desayuno, 185€.

Kota Bharu: Hotel Perdana, en el centro. El hotel más lujoso de la ciudad. No pintábamos mucho allí en medio con nuestras mochilas y las pintas que llevábamos pero nos daba absolutamente igual. Por menos de 50€ la suite con un desayuno de esos que te dura para todo el día ya lo vale. Y una bonita piscina para sofocar el bochorno que siempre pega allí.

Pulau Perhentian: Bubbles Dive Center, la joya de la corona. Si, las instalaciones, por el precio, podían dar más de si, y la gente igual no era tan amable como en Tioman pero tan solo por el lugar ya merece cada Ringit gastado. Situado en Perhentian Besar, en el sur de la isla, en una playa de ensueño que solo compartes con decenas de ardillas, lagartos de metro y medio y, con suerte, con alguna que otra tortuga verde que venga a desovar. Es lo que buscábamos y lo encontramos, por suerte. Olvídate de fiestas, wifi y mierdas de esas. Aquí solo hay naturaleza, y una naturaleza extremadamente bella, la verdad. Además tiene un centro de conservación de tortugas marinas que te avisan en la habitación si alguna se acerca a la costa o si eclosiona algún nido para que ayudes a las mini tortugitas a llegar al mar sin ser cazadas. Un sueño hecho realidad. Caro pero volvería una y mil veces. Unos 75€ la noche con desayuno.

Kuching: Imperial Riverbank Hotel, en el centro de la ciudad. Cuando reservamos este hotel, un par de días antes de llegar, nos sorprendió el precio y íbamos preparados para encontrarnos alguna sorpresa desagradable pero nada más lejos de la realidad. Ubicado a orillas del río Sarawak, a escasos metros de la parada del bus que lleva a Bako, cerca de todo, hotelazo donde los haya con un servicio excepcional y unas habitaciones XXL. 6 noches la doble con desayuno por 187€.

Y lo dicho, estos fueron nuestros alojamientos pero los hay para todos los gustos y bolsillos, solo tienes que decidir como quieres viajar.

  • Que ver y hacer en Malasia

Acabaríamos mucho antes hablando de que no ver y que no hacer en Malasia, la verdad, y es que el país da para mucho más de lo que yo me esperaba antes de aterrizar en él.

Nosotros llegamos a él con dos objetivos principalmente: saldar una cuenta pendiente que tenía desde hace diez años, cuando lo atravesamos de sur a norte en autobús desde Singapur para centrarnos directamente en Tailandia y dos, como primera toma de contacto para Adri en esto de Asia y demás. Y como nos vamos? Pues con mil tareas pendientes para realizar en un país al que seguro voy a volver a visitar en más de una ocasión, algo que, por ejemplo, no puedo decir lo mismo de su vecina (y famosa) Tailandia.

Y es que la diversidad que encuentras en él es algo difícil de ver en un país tan pequeño como este.

Empezando por el principio de la mayoría de viajes, su capital, Kuala Lumpur. Una ciudad frenética, multicultural donde las haya, muy agradecida de visitar y donde encontramos una síntesis perfecta de lo que nos deparará el viaje a la que salgamos de la ciudad. Sorpresas, sorpresas y más sorpresas. Tres días enteros pueden ser suficientes pero si te quedas alguno más tampoco te aburrirás, de eso estoy seguro.

Que quieres islas y playas de esas de postal? Tranquilo, estás en el lugar adecuado. Nosotros buscamos nuestros Mares del Sur en Tioman y en las famosas Perhentian y tanto una como la otra cumplieron con nuestras expectativas con creces pero ni mucho menos son las únicas: Pulau Redang o Pulau Kapas en el mar de la China Meridional, Langkawi o Pangkor en el Mar de Andamán o Sipadan o Semporna en Sabah son algunas de las tantas y tantas islas que harán tus sueños realidad.

Pero oye, que lo que quieres son Parques Nacionales y poder ver fauna salvaje en libertad? Tranquilo tío, que aquí también lo verás. Los Orangutanes son los reyes de Borneo y en Semenggoh tienes el lugar perfecto para poder verlos en estado de semi libertad. Una experiencia de esas que te llevas ya para siempre contigo. Solo te digo que a nosotros nos daban dos.

Y después tienes Bako, claro, el mundo perdido, donde encontrarte con otro animal en peligro de extinción como son los curiosísimos monos narigudos. Perderte por sus senderos es una obligación si pisas Sarawak y sobretodo no cometáis el error de ir solo un día sino que, como mínimo, quedaros una noche en él. Cuando el sol se esconde empieza una nueva pantalla que solo podrás ver si estás allí. Hacerme caso.

En Tioman vimos nuestros primero tiburones y en las Perhentian los normalizamos hasta el punto de casi ponerles nombre. Pero luego están las tortugas, claro. Poder nadar con ellas era otro de mis sueños y también se cumplió, por partida doble, en las Perhentian.

Lo de ver un nido eclosionar y ayudar a más de cien tortuguitas a que llegaran al mar eso ya ni lo soñaba así que poco os puedo contar. Un regalazo que sin duda nunca vamos a olvidar.

Y luego están los delfines de Irawaddi de Santubong, la Fairy Cave o la Wind Cave y los miles y miles de murciélagos que se nos cagaron encima, los arboles de luciérnagas. Un no parar que solo puedes encontrar aquí.

Pero si os soy sincero, lo que más me motiva no es esto que ya hemos visto, sino todo lo que aún nos queda por ver. El Parque Nacional de Taman Negara, la isla de Penang, las Cameron Highlands o la historica Malaca aún están en el tintero. Y claro, luego queda prácticamente todo Borneo, perderse en las Kelabit de Long House en Long House, ir en busca de la flor más grande del mundo en Ganung Gading, las cuevas de Gunung Buda o subir al Monte Kinabalu en Sabah.

Todo un sin fin de cosas por hacer en este país que, desde este viaje, ocupa uno de los lugares favoritos de mi lista. Y es que eso es lo bueno que tiene viajar, la sorpresa constante, la imposibilidad de ir con una idea establecida desde casa sin que esta se te quede desfasada desde el mismo momento en que cierras la puerta detrás de ti. La capacidad de desear que el tiempo pase para ver que te deparará el día siguiente con la misma intensidad que el querer que el tiempo se detenga, que puedas disfrutar de ese momento, de ese lugar sin prisas, sin que te importe nada más. Es esa desquiciada paz en tu trastocada cabeza la que te empuja a querer seguir descubriendo más y más lugares, la que te empuja a seguir viviendo cada día como si fuera el último, la que te empuja, en definitiva, a volar.

Gracias por todo Malasia, y ya tu sabes, nos volveremos a ver.

A volar!

3 pensamientos

  1. Hola, me encanta tu post y nos viene perfecto, te quería hacer unas preguntillas, su solo pudieras ir a una de las islas que harías Tioman o Perphetian??? Nos gusta mucho el snorkel y vamos con niños.
    Y por otro lado la familia que coincidisteis en Perphetian que iban con niños, sabes si tienen blog, me gustaría darle una ojeada, gracias 👍😘

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    1. Holaa!Me alegro que os sirva! Pues mira, si vas al Bubbles, Perhentian, los peques fliparán con los tiburones de la playa y si tenéis la suerte de ver tortugas, ni te cuento. Sin embargo el resto de la isla lo vi muy masificado con lo que yo elegiría entonces Tioman y su Juara Beach. La Lidia escribe en Mujeres Nómadas, lo que creo que aún no tiene nada publicado de Malasia pero igual por allí puedes contactar con ella… Cualquier otra cosa me dices sin problema, eh! Saludos!

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