4 de diciembre del 2018

Hoy me voy de viaje.

Y eso es bien.

En apenas unas horas pillaré un vuelo para descubrir un nuevo país.

Bueno uno no, son dos.

Serán el quinto y el sexto país que voy a pisar por primera vez en este 2018 después de Malta, Jordania, Kenia y Grecia.

Sin embargo, a diferencia de los anteriores, esta vez no los descubriré con Adri, mi inseparable compañera de viaje en los últimos años sino con Germán, amigo de infancia, de esos en mayúsculas. Si, si, de esos que se cuentan con los dedos de las manos y con el que ya hemos hecho alguna que otra correría juntos por el ancho mundo: hace 10 años intentamos llegar desde Barcelona a Bangkok en furgoneta viviendo una de las mayores aventuras de nuestra vida o con quien visité, el año pasado, Fez y Meknes, entre otras.

Y me encanta viajar con Germán, y es algo que me gusta hacer como mínimo una vez al año y es que en nuestra vida diaria no tenemos muchas oportunidades para ponernos al día y estos viajes, por cortos que sean, van genial, aunque he de reconocer que ahora, a pocas horas de despegar, me da pena que Adri se quede aquí y es que ya inconscientemente asocio el viajar a ir con ella y es que, a pesar de las diferencias, de viaje, nos compenetramos a la perfección y si fuera por mi viajaría a todo el mundo con ella.

Pero bueno, esta vez no será así y ya superado el momento ñoña del día, vamos a lo que realmente nos interesa aquí que no es otra cosa que el Making Of de un viaje a:

Moldavia y Transnistria!!

Claro, claro, si me voy con Germán no me iré a tomar el sol a las Canarias ni nada de eso, jamás me lo perdonaría. Si me voy con Germán me voy a lugares de esos a los que poca gente quiere ir, que a simple vista poco tienen que ofrecer y, además, en esta época del año, es decir, a pelar frío como dos campeones.

Y porque nos vamos a Moldavia y a Transnistria??

Pues la respuesta vendría a ser algo así como un: – Y porque no??

Y es que Moldavia forma parte de este mundo y aquí a un servidor le seduce descubrir cualquier rincón así que elegimos el país menos visitado de Europa principalmente porque si y porque nos daba pie a pisar, aunque solo fuera por unas horas, Transnistria, ese pequeño país de facto, que no reconoce ni el tato y que lo más probable es que ni tu hayas oído hablar nunca de él pero que allí está, entre Moldavia y Ucrania, y que declaró de forma unilateral su independencia para después verse inmerso en un conflicto bélico con Moldavia hasta que se decretó un alto al fuego en julio de 1992. Desde entonces, funcionan como país, es decir, es un país, aunque a nivel internacional nadie lo reconozca como tal y claro, una cosa así, la teníamos que ver.

Vuelos directos de Barcelona a Chisinau

Y os preguntaréis, claro, como narices se llega al país menos visitado de Europa y que además queda en Calasparras, no??

Pues esto es lo mejor de todo y es que, aunque parezca mentira, Wizz Air conecta la capital catalana con Moldavia 3 veces por semana en vuelos directos y a precios más que competitivos con lo que cuando lo vimos, y a pesar de que quedaba más o menos un mes solo para las fechas, poco tuvimos que pensar: 100€ ida y vuelta. Adjudicado? Adjudicado.

Y aunque reconozco que costó lo suyo que pudiéramos cuadrar, ya que Germán volvía de Nepal en el mes de Noviembre e iba justo no, lo siguiente, de días de vacaciones y que yo ya había casi doblado el numero de días que me corresponde por convenio, y que además aún me había pillado unos cuantos días más por navidades, aprovechando el Puente de la Constitución, pudimos montarnos para salir el día 5 de diciembre de madrugada (y es que eso si, los horarios, al menos los de ida son intempestivos, saliendo a la 1 de la madrugada hora de Barcelona y llegando a Chisinau a las 5:30 hora local) y volviendo el día 8, haciendo que tuviéramos 4 días enteros para descubrir los dos países.

No se a vosotros pero a mi, me suena bien.

Y que hay para ver y hacer en Moldavia y en Transnistria??

Reconozco que esa pregunta también nos la hicimos nosotros un millón de veces y es que la información que hay sobre este país es más bien poca: en Internet lo más que sale es de algunas experiencias en la capital, en Chisinau y alguno que otro si que cuenta su experiencia en Transnistria, más por bizarro que por otra cosa.

Tampoco hay guías escritas, solo encontré una en Altaïr y era en francés, que domino más bien poco con lo que ni la ojeé.

Y entonces que? Vamos a ciegas?

A ciegas, a ciegas no, y es que encontré una pagina web oficial del Ministerio de Turismo de Moldavia (si, si, hay uno), visit.md, en donde salían algunos de los atractivos más interesantes del país y que, a nosotros, nos fue como anillo al dedo para poder organizar nuestros días en Moldavia y Transnistria así que si tenéis pensado visitar esta antigua república soviética, echarle un ojo, de verdad.

Con todo, y a pesar de que en realidad queríamos ir haciendo todo sobre la marcha, si que nos marcamos unos puntos de interés que queríamos intentar ver en estos 4 días y una vez en la país, intentar organizar como, también teniendo en cuenta el factor climatológico claro está, y es que una cosa si teníamos claro: hará un frío de cojones.

Con todo, los puntos que queríamos ver eran los siguientes:

· Chisinau: Y es que la capital del país es uno de los lugares donde se concentran algunos de los atractivos más destacados y a pesar de que no se trata de una ciudad monumental con grandes atractivos, ya que prácticamente quedó arrasada durante la Segunda Guerra Mundial, en ella podremos tomarle el pulso a Moldavia.

· Transnistria: Para mi poder visitar este país no reconocido por nadie es uno de los principales alicientes de este viaje: en él encontramos un país que mira a Rusia, lleno de los símbolos soviéticos que ya no encontramos en ningún lugar, y en donde, a pesar de todo, viven más de medio millón de personas. Interesante al menos.

· La Fortaleza de Soroca: Un bastión de la época medieval, el único que queda en pie en el país, a orillas del río Dniester, justo en la frontera con Ucrania. De lo más destacado de Moldavia según hemos leído.

· Orheiul Vechi: Un conjunto arqueológico de lo más interesante del país y es que en una superficie relativamente pequeña encontramos restos que abarcan desde el siglo III a.C. hasta el siglo XV. Además se encuentra en un paraje montañoso que, por lo visto, el lugar en si ya merece de una visita.

Y teniendo a estos cuatro bloques como principales, después siempre hay tiempo de ir añadiendo lugares para ver a medida que vayamos avanzando sobre el terreno y es que también encontramos Monasterios Ortodoxos de interés, como lo son el de Curchy o el de Capriana, o las iglesias excavadas en la roca de Tipova o, porque no, disfrutar de uno de los sorprendentes platos fuertes del país, el vino, en las bodegas de Cricova, autenticas obras de ingeniería bajo tierra.

Donde dormir en Moldavia

Una vez ya sabíamos más o menos lo que queríamos visitar y las distancia sobre las que nos moveríamos, tocaba decidir donde hacer noche, si dormir siempre en el mismo lugar o, en cambio, ir cambiando de hotel cada día.

Para eso, lo mejor es calcular distancias y vimos que, a excepción de día que vayamos a Soroca, que se encuentra unos 170 kilómetros al norte de Chisinau, el resto de días, apenas tendremos que recorrer 50 o 60 kilómetros y si a eso le sumamos que, fuera de la capital, la oferta, y más aún para estas fechas, es escasa o casi nula, no teníamos mucho más que pensar: dormiríamos las 3 noches en Chisinau.

Lo bueno es que si fuera de la ciudad apenás hay oferta, dentro de ella no está nada mal y encontramos bastantes hoteles que parecen de calidad y a muy buen precio.

Nosotros utilizamos Booking y finalmente terminamos por elegir un Bed and Breakfast, el Olsi, con 8,8 de media y que tenía muy buena pinta y es que, además, nos salía por unos 100€ las tres noches y con el desayuno incluido.

Coche de alquiler o autobús??

Y antes de partir ya si que solo nos quedaba una elección que tomar: como nos íbamos a mover por Moldavia, en coche de alquiler o en transporte publico?

Sabéis que me encanta conducir por todo el mundo y que siempre que puedo alquilo un coche pero he de reconocer que, esta vez, me daba un poco de reparo: no tengo ni idea de como estarán las carreteras ni de si la policía será muy corrupta ni de si habrá mucha nieve ni nada de nada pero también reconozco que, todo eso, en verdad, me atraía con lo que sabes que?? miremos precios.

Y la verdad, en cuanto a precios, también salía bastante bien y es que por menos de 100€ teníamos un coche para ir a nuestro aire y llegar donde quisiéramos los 4 días y es que eso si que es verdad, se ha de tener claro que, si elegimos movernos en transporte publico, lo que veremos será lo esencial y nada más ya que hay muchos sitios a los que no llegan caso coches, imaginaros un autobús así que no se hable más: reservamos un cache con Sixt mediante Rentalcars al que le añadiríamos, eso seguro, un seguro a todo riesgo por lo que pudiera suceder y así ir más tranquilos por las carreteras Moldavas y no se hable más.

Seguimos??

Así que con los billetes, el hotel, nuestro coche esperándonos y más o menos claros los sitios que queremos visitar que nos queda??

En efecto…Volar!!

Volamos?!?!

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