Hace poco más de dos semanas que volví de Praga.

Preciosa ciudad, de eso no hay duda. Elegantes edificios, los mejores restaurantes, tiendas de souvenirs por todos lados. Ah y si, miles y miles de personas.

Y ojo, a pesar de lo masificada que está, creo que Praga ha sido, es y será un destino imprescindible, la historia hecha ciudad, pero fijaros una cosa: dos semanas y no he escrito ni una linea aún para el Blog.

No me pasó lo mismo, sin embargo, con el destino que nos trae aquí: la poco atractiva a simple vista República de Moldavia y su archienemiga Transnistria, y es que la misma semana de regresar, ya tenía todas las entradas escritas menos esta, claro, y es que ya sabéis que siempre dejo pasar un tiempo prudencial antes de escribir la Guía de un destino para poder ser lo más objetivo posible, si es que eso es posible, pero este ya es otro tema.

Y no me pasó lo mismo porque con Moldavia volví a sentir de nuevo esos tiempos en que se viajaba a ciegas, sin saber que te encontrarás, sin ni siquiera saber, en verdad, si te encontrarás algo, en donde el viaje en si era la motivación, no el destino. Viajábamos para descubrir, lugares, gentes, paisajes. Y eso, hoy en día, en la época dorada de las RRSS donde antes de partir ya sabes, perfectamente, lo que te vas a encontrar por haberlo visto miles y miles de veces antes en Instagram , en donde incluso ya sabes que foto te vas a hacer, y cual de ellas vas a colgar para conseguir una cascada de Likes y que te crezca un poco el pene, es algo que hacen que de todos los destinos en los que tuve la suerte de estar el año pasado, este, Moldavia, tenga un lugar especial y sea uno de los que guardo mejor recuerdo, no del destino, sino del viaje.

Y es que el mundo, a veces, o a menudo, mejor dicho, es también un lugar gris y frió, y pobre, si, y pobre también, y la esencia de viajar es precisamente esa, la de conocer el mundo real que nos rodea, no el de los unicornios volando, o almenos esa es mi opinión.

Así que aquí os dejo esta Guía, que espero que os sirva para animaros a conocer este pequeño país perdido en medio de ninguna parte y que para unos pocos días ya da de si.

Empezamos?

· Itinerario de Viaje

Datos de Interés

· Geografía

Y donde narices está Moldavia?? y Transnutria? Transnistristras?

Si estáis leyendo esto lo más probable es que os mole viajar y todo este rollo con lo que la gran mayoría de vosotros podréis ubicar Moldavia en el mapa e igual alguno menos pero los más sabréis que es y donde está Transnistria pero si no es el caso, deciros que la oficialmente llamada Republica de Moldova se encuentra en la Europa Oriental, con Rumanía limitándola por el oeste y Ucrania por el norte, este y sur.

Y Transnistria?? Pues Transnistria es un territorio de poco más de 4.000 kilómetros cuadrados que se encuentra principalmente entre el río Dniester y la frontera ucraniana y que, después de una breve guerra con Moldavia a principios de los 90, declaró de forma unilateral su independencia y a día de hoy es un país de facto, protegido por Rusia, pero sin reconocimiento internacional. Pero oye, os lo explico todo cojonudamente AQUÍ.

· Clima

Pues para ser claros podríamos decir que en invierno se te hielan hasta las ideas y en verano te deshaces al sol. Y es que lo siento Moldavia, pero tienes un clima un poco de mierda, te lo tenía que decir.

Para que os hagáis una idea, la temperatura media un mes de enero es de -4 grados , y la verdad, después de los 4 días que pasamos allí, me parece poca. Eso si, la minima registrada si que quita el hipo: -35,5 grados.

En cuanto a lluvias, suele llover sobretodo a principios del verano y después ya hacia el otoño. Después ya con la rasca que pega si cae algo del cielo tranquilos que no mojará: será nieve.

· Cuando ir

Y entonces os preguntaréis: -Cuando es la mejor época para ir??

Os digo ya que en invierno no vendría a ser la mejor: frío que te cagas, pocas horas de luz solar, algunos de los pocos atractivos turísticos están cerrados, como nos pasó por ejemplo con la Fortaleza de Soroca, y es que si ya de por sí Moldavia es el país menos visitado de Europa, en invierno solo falta que lo saquen del mapa y es que aquí no se acerca ni dios, pero a mi parecer, igual precisamente por eso es que hace que esta sea la estación más atractiva para visitarlo: todo se convierte en una aventurilla, y que queréis que os diga, cruzar la Moldavia rural completamente helada le da un rollo mucho más autentico y además puedes disfrutar de lugares espectaculares completamente en soledad. Con el moquillo colgando, si, pero en soledad.

Pero si no sois unos tontos motivados como nosotros, igual si que el verano es la mejor época para ir. Tranquilos, tampoco os encontraréis grandes aglomeraciones, y lo bueno es que los días son más largos y aunque durante el día el calor apriete, por las noches si que refresca con lo que lo hace todo más llevadero. Además después de las lluvias todo debe estar mucho más verde y lugares como por ejemplo Orheiul Vechi están preciosos.

· Moneda y Precios

La moneda de Moldavia es el Leu moldavo y por un euro, a día de hoy, nos dan aproximadamente unos 19 Leus, aunque su valor acostumbra a oscilar entre los 18 y los 20 dependiendo del sagrado Mercado de Valores.

Para cambiar moneda olvidaros del aeropuerto, como es universal, y mirar de llegar directamente al centro de la ciudad donde encontraréis infinidad de casas de cambio que se anuncian con carteles luminosos donde te ponen al precio que va. Sobre todo luego, una vez dentro, comprobar que os hacen el mismo cambio que el anunciado. Nosotros no tuvimos ningún problema pero eso es algo que siempre se debe hacer a la hora de cambiar para luego no llevarnos sorpresas.

Y en cuanto a los precios, pues todo tirado si lo comparamos con Barcelona o con cualquier otra capital europea.

La verdad es que es bastante difícil dejarte el dinero aquí en Moldavia ya que al hecho de que todo es muy barato se le ha de añadir el que tampoco es que haya mucho que hacer o que comprar. Nosotros no pagamos ni una entrada en ninguno de los lugares que fuimos a visitar (aunque también el hecho de que fuera invierno igual tiene algo que ver en eso), las tiendas de recuerdos brillan por su ausencia y si quieres que se te pase el frío a base de alcohol, en Moldavia se encuentra la cerveza más barata de toda Europa con una media de 0,70€ el medio litro así que tu me dirás.

En los restaurantes caros de Chisinau apenas nos dejábamos 20€ cada uno y poniéndonos hasta el kiko de comer y de beber y solo el último día, cuando nos dio por bebernos un par de botellas del vino más famoso del país el Negru de Purcari, que según dicen es el favorito de la Reina Isabel II, junto con media carta de Cocktails, que la broma nos subió un poco más de la cuenta.

Así que si, si vais apurados de pasta, dejaros de Viena, Londres o Copenhague y veniros aquí. Vale que el glamour no será el mismo, pero os divertiréis igual o más.

· Idioma

Sabes que un país es poco visitado cuando ni dios habla inglés. Y es que en Moldavia (y en Transnistria lo mismo), a excepción de algún camarero que podamos encontrar en restaurantes frecuentados por los pocos expatriados que viven aquí y en la recepción de los hoteles, el resto del país habla rumano en Moldavia, que es el idioma oficial y ruso en Transnistria.

De todas formas, si hay ganas, uno se entiende, eso no falla ni aquí ni en ningún lugar a lo largo y ancho de este mundo. Y señalar algo en la carta es universal. Eso si, lo que te traigan luego, eso ya es otro tema.

· Visados

Si viajamos con pasaporte español no se necesita visado para entrar a Moldavia, simplemente con que el pasaporte tenga una validez de 6 meses como mínimo y ya no estampan el sello en él. Y gratix, claro. Eso si, tanto a mi como a Germán, cuando nos íbamos, la funcionaria de turno nos puso el sello de salida justo encima del de entrada. Pero encima, encima, eh. Y joder, me cabreó. No podía ponerlo a un lado? Coño que estamos hablando del libro de viajes más bonito que existe, tanto cuesta hacerlo curioso?

Para entrar a Transnistria os lo contamos todo AQUÍ.

· Comida

Pues mira que no os voy a hablar de comida sino de bebida y es que aunque la gran mayoría de humanos que hay sobre la faz de la Tierra no lo saben, aquí, en Moldavia, se hacen algunos de los mejores vinos que existen y es que este pequeño país del tamaño de Galicia es, nada más y nada menos, que el séptimo país a nivel mundial en exportación de vino con 2,3 millones de hectolitros al año.

De entre todas las bodegas del país, las más reconocidas son las de Milestii Mici, que con 250 millones de kilómetros de barricas logró en 2007 el Record Guinnes como la bodega más grande del mundo, las de Cricova, quizás las más visitadas y donde teníamos que ir pero, ironías del destino, una resaca increíble de vino de la noche anterior no nos lo permitió y las de Purcari, precisamente la culpable de nuestra mala cabeza esa mañana.

Con todo, los expertos dicen que será el próximo gran destino vinícola, hecho que igual hace que aumenten algo los poco más de 10.000 visitantes que recibe este país al año: los mismos que, por ejemplo, Kiribati. Ahí lo dejo.

Y bueno va, si os ponéis así hablaremos también algo de su comida aunque, a decir verdad, poca probamos. De todas formas, si la suficiente para saber que se centra principalmente en la col, la patata, calabaza, los cereales y las carnes, de todo tipo. Y conservas, muchas conservas, claro.

En las entradas tenéis los lugares en donde comimos y nuestra opinión de ellos, espero que os sirva.

Ah y por cierto, después de Bakú y Kiev, Chisinau es la capital europea con la birra más barata. No hay más preguntas mi señoría.

· Seguridad

El tema de la seguridad, como siempre, es subjetivo y depende de las experiencias de cada uno pero en nuestro caso, he de decir que tanto en su capital, Chisinau, como en los demás lugares que visitamos nos hemos sentido completamente seguros en todo momento hasta el punto de sentirnos, en ocasiones, invisibles.

Supongo que será como en todo el mundo, que depende de por donde te muevas, pero es que hasta de noche andando por la capital la tranquilidad es absoluta.

A nuestro parecer, lo más jodido que te puede pasar en Moldavia es que te quedes tirado en medio de la nada yendo de un sitio a otro y con la rasca que pega en invierno. Por lo demás, sin problemas.

En cuanto a la seguridad en Transnistria, lo contamos AQUÍ.

· Como moverse por Moldavia

Ya sabéis que yo siempre soy muy favorable de alquilarse un coche para tener más libertad pero es que coño, aquí, en Moldavia ¡y en Invierno! o tienes tu propio coche o las pasarás canutas para llegar de un sitio a otro hasta el punto de que creo que en solo 4 días, es prácticamente imposible hacer lo que nosotros hicimos si no se va en coche de alquiler. Igual en verano la cosa cambia ya que puedes apuntarte a algún Tour que salga desde la ciudad para ver los principales puntos de interés pero en invierno ya te digo yo que de Tours más bien pocos.

Además el poder ir a tu aire por esas áridas llanuras completamente heladas y por donde no pasa ni el tato le da ese plus de aventura que siempre mola y a eso tengo que añadir que, a diferencia de lo que nosotros pensábamos, las carreteras principales están la mar de bien. Las secundarias ya es otra historia, pero lo que decíamos, aventura!

Nosotros alquilamos con Sixt un Kia Picanto los 4 días que estuvimos, con ruedas de invierno, por supuesto y nos salió por menos de 100€ a los que le añadimos el Premium Cover de Rentalcars por si las moscas. Total: 160€.

Por cierto, llevar el Permiso de Conducir Internacional, a nosotros nos lo pidieron.

· Donde dormir en Moldavia

Utilizamos su capital, Chisinau, como Campo Base y dormimos todas las noches allí ya que las distancias para ir de un sitio a otro no son muy grandes, al menos para lo que nosotros queríamos hacer y a toro pasado, creo que es una muy buena elección ya que en la capital es donde más servicios encontramos, sobretodo en lo que a restauración se refiere.

Para ello, elegimos el Bed and Breakfast Olsi, que reservamos a través de Booking.com y que recomendamos completamente.

Está en una zona como residencial del centro de Chisinau, a unos 10/15 minutos andando de su avenida principal y cerca de buenos lugares para comer.

Sus instalaciones son bastantes modernas y limpias, muy limpias y a pesar de las bajas temperaturas de fuera uno dentro está de lujo, hasta el punto de dormir en manga corta y sin siquiera taparse con los pesados nórdicos que tienes a tu disposición.

Su punto flojo, el desayuno. No vale una mierda, para que nos vamos a engañar.

Calidad-Precio de 10.

3 noches doble con desayuno = 107€. Tu dirás.

· Que ver y hacer en Moldavia

Como hemos dicho, organizamos nuestro itinerario utilizando como base la capital de Moldavia, Chisinau, con lo que a lo primero que se le tiene que meter caña es a esta ciudad en donde viven unas 700.000 personas. Con un día tienes de sobras, no esperéis grandes monumentos ni nada parecido. Su centro gira alrededor del Palacio del Gobierno y de la Catedral de la Natividad, las principales edificaciones de la ciudad. Justo al lado encontramos el Parque Stefan Cel Mare, un agradable zona verde, aunque igual mejor en verano, y es que con la rasca que pegaba mucho no invitaba a pasear.

A tocar de este Parque se encuentra el Parlamento de la República así como dos de los museos más interesantes, según dicen, de la ciudad, el Museo Nacional de Etnografía e Historia y el Museo Nacional de Historia de Moldavia, aunque nosotros, por problemas de tiempo, no los pudimos visitar.

Para el segundo día nos metimos de lleno en la Moldavia más rural y cruzamos el país hasta el norte, en la frontera con Ucrania, para visitar la Fortaleza Medieval de Soroca, uno de los pocos vestigios que quedan de esa época y que bien merece una visita, tanto por el edificio en si como por donde está situado, justo en la orilla del rio Dniester.

Siguiendo ese mismo río, más al sur, encontramos los Monasterios de Tipova, excavados en la roca. Cuando fuimos nosotros estaban completamente vacíos y solo por la sensación de estar en medio de la nada ya vale la pena el trajín que supone llegar hasta ellos.

Nuestro tercer día de viaje lo dedicamos para acercarnos a Transnistria, uno de los objetivos de esta escapada y, la verdad, no defraudó: en pocos lugares puedes ver aún, por no decir en ningun otro lugar, una ciudad llena de propaganda Soviética como en su capital, Tiraspol, donde pasamos el día. Solo por esto ya vale la pena.

Y llegó el ultimo día. Para este teníamos reservado el que es, posiblemente, el atractivo más visitado del país, Orheiul Vechi, la cuna de la historia Moldava. Un trozo de valle formado por el rio Raut donde se encuentran edificaciones de distintas épocas en un entorno maravilloso y a poco más de una hora en coche desde la capital. Un imprescindible sin duda que se puede combinar, como hicimos nosotros, con la visita al Monasterio de Corchi o, si no llevas un resacón del copón, con la visita a las Bodegas de Cricova, donde un trenecito eléctrico te lleva por las kilométricas bodegas subterráneas por donde han pasado personajes ilustres de todo el mundo: dicen que Yuri Gagarin entró y tardó más de tres días en salir o que, como dato curioso, la canciller alemana Angela Merkl pasó más tiempo en ellas que en el resto de Moldavia.

Con todo, sea lo que sea que hagáis, ir con la cabeza abierta, no esperéis un destino repleto de grandes paisajes ni de planos de cine, nada más lejos de la realidad. Y por que si. Es suficiente.

Y es que si: Moldavia existe.

Palabra.

Seguimos??

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