Fue en el mismo aeropuerto de Nairobi, mientras poníamos el punto y final a nuestro maravilloso viaje de tres semanas por los Parques Nacionales de Kenya primero, y por su costa suajili después, que lo tuve claro.

Aquella premonición que me empujaba a aplazar cualquier viaje al continente africano se había vuelto una realidad: desde aquel momento, ya nada, nunca, volvería a ser lo mismo.

Y es que cuando África llega, lo hace para quedarse y si, uno sigue sintiendo la llamada de otros muchos destinos, de todos los continentes, pero que va, ya nada es lo mismo y es que cualquier comparación es inútil: está África y luego está todo lo demás.

Por ese motivo, cuando empezamos a plantearnos el viaje del verano de este 2019 (esto es en torno a septiembre/octubre del año antes), todas mis opciones, irremediablemente, giraban hacia allí y concretamente hacia un poco más adentro de este enorme continente: Uganda.

Y es que uno de mis sueños viajeros (de tantos que tengo, de acuerdo) era ni más ni menos que poder salir en busca de los gorilas de montaña desde que supe de su existencia hace ya más de 20 años, gracias a un profesor de economía que me habló de ellos en el instituto, un día que decidí ir a clase.

Me veía remontando laderas embarradas, abriéndonos paso a machetazos, hasta que de repente, uno de nuestros guías, nos hiciera una señal para que guardáramos silencio, nos acercábamos a un claro y allí estaban ellos, una familia entera, ajenos a nuestra presencia, y yo vale, me ponía a llorar.

Lo había visualizado muchas veces y creía que ahora era el momento pero antes de eso, por supuesto, había mucho curro que hacer y el primero de ellos, en casa: convencer a Adri de que, después de tirarse 12 días comiendo polvo en una furgoneta durante sus vacaciones de verano, lo volviera a hacer un año después, cuando ya teníamos hablado de antemano que dejaríamos pasar un par de añitos mínimo antes de volver a llevar a cabo una aventura de estas y es que, al fin y al cabo, las vacaciones de verano también son para descansar y, las cosas como son, en una viaje de estos uno termina reventado.

La mejor opción para ello, terminarlo con algo donde poder cargar las pilas y en donde Adri tuviera su dosis vital de sol y para eso, a diferencia del año pasado en el que la Costa Suajili era el escenario ideal para ello, este año nos tocaría volar lejos, y es que Uganda, si sus enormes lagos llenos de esquistosomiasis no cuentan, no tiene playa.

Es caro volar a Uganda?

Y claro, si buscamos paraísos cercanos a la costa este de África rápidamente nos vienen dos a la mente: la cercana Zanzibar, frente a la costa de Tanzania y las exóticas Islas Seychelles, algo más lejos, de acuerdo, aunque un sueño se mirara por donde se mirara con lo que poco me costó convencer a Adri. Empezaríamos nuestras vacaciones cumpliendo mi sueño y las terminaríamos cumpliendo el suyo: no suena nada mal, verdad??

Eso si, volar a Uganda barato, lo que se dice barato, pues no es, no nos vamos a engañar y es que son pocas las compañías que vuelan hasta Kampala, su capital, y las que lo hacen, pues lo cobran.

Nosotros, mirando con más de 8 meses de antelación, y con la penalización que nos daba el hecho de necesitar tan solo un viaje de ida (ya que volveríamos desde las Seychelles) y utilizando el buscador que utilizamos normalmente para esos casos, Budget Air, finalmente encontramos unos vuelos con Kenya Airways (operados por KLM) que por algo menos de 400€ por persona nos dejaba en Kampala la noche del día 15 de agosto, el primer día de nuestras vacaciones, listos para empezar a descubrir los secretos que la Perla de África tenga guardados para nosotros.

No se hable más: nos vamos a Uganda!

Brussels Airlines también tiene vuelos a Kampala a precios similares y luego ya están las compañías del Golfo (Emirates y Qatar) y Turkish Airlines pero en todas ellas el precio ya se dispara más de la cuenta, al menos para las fechas en que nosotros tenemos que viajar que son siempre en la segunda quincena de agosto. De todas formas, lo dicho, utilizar un buscador tipo Skyscanner y así veréis las combinaciones que tenéis, pero vamos, muchas, ya os digo, que no son.

Se necesita Visado para entrar a Uganda??

Así que con lo billetes ya en nuestro poder, tocaba empezar a montar todo el tinglado que sabemos que, aunque no es algo difícil, si que requiere de tiempo y más si queremos que todo salga lo mejor posible con lo que el siguiente paso a realizar, teniendo en cuenta que ya teníamos los billetes con los que plantarnos en el Aeropuerto Internacional de Entebbe, era que, al menos, nos dejaran salir de él: es decir, el Visado.

Y es que si, se necesita de Visado para entrar a Uganda pero tranquilos porque el proceso es muy fácil y sencillo aunque requiere que te lo saques con antelación para así ahorrarse sustos en el aeropuerto y es que a pesar de que en algunos sitios leerás que aún se puede sacar en el aeropuerto on arrival una vez llegas allí, en otros pone que a partir de 2016 todo lo contrario, que solo se puede a través de la pagina web que el gobierno de Uganda habilitó a tales efectos y como que en África todo es relativo, no te la juegues.

Para ello necesitarás primero de todo escanear tu pasaporte por la hoja biométrica, es decir, por la que sale tu foto, así como el Certificado de vacunación Internacional conforme tienes la vacuna de la fiebre amarilla y una foto de carnet reciente.

Cuando tengas todo ya en el ordenador, ve a esta dirección: www.visas.immigration.go.ug y selecciona el visado de entrada única que te dirigirá a una página donde te pedirán tus datos, tus intenciones (importante poner por donde entrarás al país, generalmente por el aeropuerto de Entebbe, itinerario y que adjuntes los tres documentos que ya tenemos guardados en nuestro ordenador antes de pagar los 50$ que te piden por ella.

Una vez hayas completado todo correctamente solo tienes que esperar que te la aprueben, cosa que tarda un par de días, o al menos eso es lo que nos tardó a nosotros. Cuando eso ocurra, imprimela y guardala como si fuera oro ya que te la pedirán a tu llegada a Uganda en los mostradores especiales para ello.

Et Voilà, ya podremos salir del aeropuerto! Esto avanza!

Y el tema vacunas como está??

Pues eso mejor que te lo diga tu medico porque es un tema demasiado serio para que me hagáis caso a mi así que, como siempre que se vaya a viajar a África, mejor pedir hora en medicina tropical y que os informe de como está el tema.

Nosotros en esta ocasión no nos tuvimos que poner ninguna vacuna que no tuviéramos ya con lo que nos pudimos ahorrar la visita (y el sablazo) correspondiente pero eso dependerá de las que ya llevéis puestas y de cuando os las pusieron (por ejemplo la del la fiebre tifoidea solo dura de 3 a 5 años con lo que nosotros, por ejemplo, para el año que viene ya nos la tendremos que poner de nuevo así que lo dicho, mejor visitar a vuestro doctor y que él os informe.

De lo que si os puedo informar yo es de que, si o si, la vacuna de la fiebre amarilla (y su correspondiente certificado) la tienes que tener. De hecho, si no envías una fotocopia del certificado internacional de vacunación donde consta no te dan ni el visado así que si no la tenéis, ya tardáis en pedir hora (además os dura toda la vida y vale 20€: una buena inversión).

Otro compañero de viaje será el Malarone y es que si, hay malaria en Uganda y por supuesto tienes que tomarte la medicación por lo que pudiera pasar pero lejos de las malas lenguas, estos medicamentos ya no son como antes y siempre que nos los hemos tomado nos han sentado bien así que no tengáis miedo, que no es para tanto.

Y luego está el tema del ébola.

Aquí si que conviene estar al día de las últimas novedades porque es algo que cambia por momentos y que, sin duda, puede condicionarte el viaje.

Uganda es oficialmente país libre de ébola (lo que significa que nadie se ha contagiado dentro de sus fronteras en x tiempo) pero sin embargo, poco antes de volar nosotros hubo un par de casos de gente contagiada con este letal virus en Uganda pero que habían sido contagiados en Congo, país donde a día de hoy hay un fuerte brote de esta enfermedad.

Es por eso, y porque todo puede cambiar en poco tiempo (esperemos que para bien) que se ha de estar al loro de como evoluciona el tema ya que no es, para nada, para tomárselo a broma.

Y lo más importante de todo: Como organizar un Safari por Uganda??

Así que en este punto, con los billetes y el visado ya en nuestro poder y el tema de las vacunas controlado, toca empezar a organizar esos días que pasaremos en el país, intentar que cumplan con todas nuestras expectativas y, también importante, que no nos arruinemos por ello.

Con esa premisa, la primero que hemos de tener claro es que queremos ver y hacer en Uganda, un país relativamente pequeño, sobretodo si lo comparamos con dos de sus vecinos al este, Kenya y Tanzania, pero que tiene mucho que ofrecer y en que, por encima de todo, destacan los Primates, siendo el único país del mundo donde puedes ver, libres y salvajes, tanto a Gorilas de Montaña como a Chimpancés, las joyas de la corona de la llamada Perla de África.

Así que para empezar, un viaje a Uganda no tiene sentido si no incluyes a estos dos animales en tu itinerario.

A los Gorilas de Montaña los puedes ver en dos lugares en el país, aunque a efectos prácticos, solo podemos hablar de uno: el Bosque Impenetrable de Bwindi, en el sur, cerca de la frontera con Rwanda y el Congo.

Y es que si bien es cierto que también podemos encontrarlos en el Parque Nacional del Gorila de Mgahinga, situado en la misma frontera, y en donde viven unos 45 ejemplares de Gorila de Montaña el problema es que, obviamente, estos no conocen de fronteras con lo que, a efectos prácticos, no puedes sacar el permiso para verlos ya que no se sabe donde estarán exactamente en el momento en que tu estés en el país con lo que solo se expiden permisos al instante, en función de si los animales están o no en territorio Ugandés.

Es por eso que el mejor lugar para verlos es Bwindi, y además es donde se concentra el mayor numero de ejemplares de todo el mundo. Cuando llegue el Post de nuestro paso por Bwindi ya hablaremos extensamente del tema pero os pongo en situación: 600$ por permiso es el precio de cumplir un sueño (en 2020 subirá a 700$).

A los Chimpancés, en cambio, los podemos ver en más lugares del país, como son Semliki, Rwenzori o algunas zonas de Murchison Falls y de Queen Elizabeth aunque si hay uno que destaca sobre el resto ese es el Parque Nacional de Kibale, donde viven más de 1.200 ejemplares de estos primates y en donde tendremos muchas más posibilidades de encontrarnos cara a cara con ellos.

Eso si, tampoco será barato: 150$ por persona los permisos.

Y es que vamos a partir de una base y es que, lo siento, viajar a Uganda, barato, no es.

En verdad no es barato viajar a casi ningún país africano y es que por muy bien organizado que este, de hecho aunque lo hagas totalmente por libre, tenemos que asumir que una pasta se nos irá.

Partiendo de esta base, tenemos 3 maneras de viajar a Uganda: Una es contratando un viaje ya completamente montado en alguna de las muchas agencias españolas que tocan el país, opción que acostumbra a ser la más cara de las tres y que, bajo mi punto de vista, deja muy poco a la imaginación y, lo más importante para nosotros al menos, nos da zero opciones de hacer y deshacer nuestro itinerario tal y como lo queremos.

Otro opción es contactar con una agencia local, sobre el terreno, y montar con ellos el itinerario deseado, poniendo y quitando a tu antojo y montando el viaje perfecto pero con la seguridad de que ellos se encargan de que todo salga bien y te asesoran sobre si lo que tienes en mente es posible o, como pasa muchas veces, se te está yendo la olla por completo.

Y por último, está el ir por libre 100%, es decir, alquilar un vehículo, con conductor o sin y tramitar todo desde aquí (permisos, hoteles, las entradas a los Parques).

Obviamente esta opción es la que sale más económica de todas aunque has de tener claro que te tocará una intensa labor a la hora de sacar los permisos, sobretodo para las actividades estrella como los rastreos de los primates y hacerlos coincidir con las fechas en que las tu estés allí y demás.

Si tu elección es esta última, te aconsejo que te asesores de todas formas con alguien de allí (la empresa donde tramites el alquiler del vehículo puede ser una buena opción, por ejemplo), más que nada para que te confirmen de la viabilidad de tus planes, ya que a menudo las distancias son engañosas y es que, en África, todo es relativo: allí las distancias no las puedes medir con el mismo baremo que en otras partes del mundo, hay zonas en las que igual no es recomendable circular a según que horas de la mañana o de la tarde (o por las que incluso tienes que pedir permiso a las autoridades para hacerlo) o ese río que sobre el mapa no parece ofrecer mayor dificultad resulta que solo puede cruzarse a las 9:00 de la mañana y tres veces por semana.

Nosotros, como no vamos sobrados de días, nos decantamos siempre por la segunda opción y es que es una formula que nos ha servido en el pasado y que, lo más importante, nos permite interactuar con la población local y hacer que nuestro dinero repercuta directamente sobre ellos.

Sabiendo esto, lo primero que hicimos fue buscar buenas referencias de agencias locales en Internet o preguntando a otros viajeros que ya habían estado en Uganda y una vez nos pasaron sus contactos, empezamos a escribirles para presentar nuestra propuesta de itinerario y empezar a trabajarlo conjuntamente.

De entre todas las agencias que tocamos, hubo una que, rápidamente, se desmarcó de las demás y es que nos daban libertad total a la hora de elegir ya no solo el itinerario sino también alojamientos y actividades y una vez nosotros les proponíamos, ellos nos pasaban, rápidamente, su cotización que, además, era de las más bajas así que a las pocas semanas de empezar a hablar con ellos ya descartamos las demás y nos decidimos por esta agencia con sede en Kampala: Mamaland Safaris.

A ese momento le siguieron 67 correos electrónicos repartidos a lo largo de más de 6 meses, montando y desmontando el que iba a ser nuestro sueño cumplido: un viaje por La Perla de África en la que a parte de los lugares arriba mencionados de Bwindi y Kibale visitaríamos también dos de los Parque Nacionales más espectaculares del país: Murchison Falls, a orillas del Nilo y Queen Elizabeth, en la frontera con el Congo y que es el hogar de los famosos leones trepadores de Ishasha.

Otro tema que quisimos poner sobre la mesa fue el hecho de dormir siempre dentro de los Parques, a pesar de que ello encarece, y bastante, el precio final: queríamos experimentar la sensación de ver caer la noche y nacer el día en medio de un entorno salvaje como ese y compartir espacio con la fauna que en él habitan, algo que os digo ya, es la mejor decisión que pudimos tomar.

Con todo, finalmente quedaron 9 días completos en Uganda, que por supuesto vamos a contar con todo lujo de detalles por aquí, en un Safari privado en donde iríamos Adri y yo, junto con nuestro conductor y un guía de habla hispana por nada más y nada menos que….5.970$!!!

Os parece mucho dinero??

Posiblemente lo sea, y podríamos haberlo reducido bastante si, por ejemplo, hubiéramos prescindido de un guía que hablara español (eso solo ya son unos 700$ extras) o si hubiéramos dormido fuera de los Parques pero un viaje así se hace una vez en la vida y queríamos vivirlo al 1000 por 1000 así que no se hable más: vosotros mismos podéis decidir luego si vale la pena o no, por mi parte, solo os adelanto una cosa: volvería a pagar todos y cada uno de los dolares gastados.

Seguimos??

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