Esta es la historia de un Plan B.

Uno de esos planes que tienes guardados en el fondo de un cajón, de ese cajón que no hay manera de que cierre de lo lleno que llega a estar y que, no sabes muy bien como pero, por mucho que viajes, cada vez se llena más.

Sin embargo, también es la historia de como algo que no tenías en mente reaparece de repente para convertirse en cuatro maravillosos días galopando entre enormes y escarpadas montañas de más de 4.000 metros de un continente que, jamás, te dejará de sorprender.

Y es que si, esos días que pasamos en Marruecos y en los que ascendimos a la montaña más alta del norte de África, el Toubkal, sobre el papel al menos, iban a tener lugar mucho más al norte, concretamente en la frontera entre Rusia y Finlandia, en Kuusamo y en su Karhunkierros, también conocida como la ruta del Oso, aunque de osos, por lo visto, pocos se ven.

Pero poco a poco se iban acercando las fechas y las combinaciones que teníamos para viajar hasta allí no eran ni buenas, ni baratas, lo que me obligaba a coger unos días de vacaciones que, por supuesto, ya no tenía, y a gastarme un dinero que, a estas alturas del año, tampoco tenía, con lo que se corría el riesgo de terminar no haciendo nada así que no quedó más remedio que abrir ese fabuloso cajón y allí apareció, imponente, el Toubkal, con sus 4.167 metros sobre el nivel del mar, que ofrecía algo distinto y, de rebote, la posibilidad de volver, una vez más, a Marruecos, uno de mis lugares favoritos en el mundo.

Nada más que hablar y es que, las cosas, nunca, suceden por casualidad.

El Making Of de una ascensión al Toubkal: Preparativos

Así que con estas, le comenté al que iba a ser mi compañero de viaje por la Laponia Finlandesa mi necesidad de cambiar de planes y la decisión de intentar subir, a pesar de mi escasa y patética forma física, la montaña más alta de Marruecos y esta aceptó encantada: esta vez no iría con Adri sino que iría con ni más ni menos que… mi Padre!

Aquí empezaba la necesidad de preparar todo desde cero y con el cronometro girando en nuestra contra con lo que me puse manos a la obra rápidamente para, también rápidamente, darme cuenta que, la cosa, no iba a ser tan fácil como yo pensaba: después de que en 2017 dos extremistas provenientes de Agadir y de Marrakech asesinaran a dos turistas nórdicas que acampaban en el valle de Imlil, desde donde parte la ascensión al Toubkal, las autoridades habían decretado que todo aquel que quisiera ascender al gigante marroquí lo tenía que hacer acompañado de un guía local e ir fichando durante la ascensión en varios Check Points que habían habilitado por el camino, con la intención de tener controlado a todo el mundo que se acercara hasta allí y, de esta manera, ofrecer una imagen de seguridad que había quedado seriamente dañada con aquel trágico suceso.

Reconozco que, al leer esto, me desmotivé un poco y es que la idea de ir con alguien pegado a mi culo durante todo el camino no era algo que me hiciera especial ilusión, a parte de que estaba prácticamente convencido de que la broma, teniendo que pagar a alguien durante los, mínimo, dos días que dura la ascensión, ya barata, lo que se dice barata, no iba a ser pero, aún así, llamé a uno de los dos Refugios que hay en el itinerario de subida al Toubkal para confirmar lo del guía y, ya de paso, saber por cuanto salía la broma y si ellos, desde allí, me podían recomendar a uno que fuera de fiar.

Y con este gesto, aquello que yo me pensaba que iba a ser un coñazo, se convirtió en lo más fácil que uno se puede imaginar.

Pero vayamos por partes.

Resulta que, efectivamente, por el momento, y no se sabe hasta cuando, la ascensión al Toubkal se puede hacer única y exclusivamente acompañado de un guía local.

Este se puede contratar una vez llegados a Imlil a un precio de unos 25€ el día pero también se puede contratar a través del Refugio, con lo que te aseguras de que la persona que será tu sombra sea, como mínimo, de confianza.

Pero es que ya no solo eso, y es que los mismos que gestionan el Refugio tienen también un alojamiento en Imlil y, además, te pueden gestionar el transporte hasta allí y todo, comidas incluidas, nos terminaba saliendo por unos 150€ por persona.

Más fácil imposible, había descolgado el teléfono para preguntar y lo había colgado con todo ya reservado! Mejor imposible!

Eso si, tenéis que dejarles claro que NO queréis una mula para que cargue con vuestras pertenencias y ni mucho menos con vosotros: vais a un Refugio, hay mantas y comida, solo tenéis que cargar con algo de ropa de abrigo así que no me seáis perros, si no sois capaces de eso, mejor quedaros en casa, las mulas no tienen porque pagar vuestra perrería.

Como antes os comentaba, en la subida al Toubkal nos encontramos con dos Refugios, que están levantados uno al lado del otro, a una altura de 3.200 metros: el Refuge Les Mouflons y el Refuge Toubkal del CAF. Este último fue con el que nosotros reservamos todo, es propiedad del Club Alpin Français de Casablanca y por los precios que me pasaron es algo más barato que el primero, aunque en el primero, si se quiere, se puede reservar, pagando más, habitaciones privadas en lugar de los dormitorios colectivos.

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En primer plano, Les Mouflons y detrás suyo, el de CAF

El correo para las reservas es este: refugetoubkal@gmail.com y hablan perfectamente castellano.

Muy importante es que os aseguréis que el grupo lo formaréis solo vosotros y el guía, ya que, en mi opinión, un ascenso así, a esa altura, con un grupo grande en el que tengas que ir parando cada vez que a alguien le pique puede ser un suplicio así que confirmar que iréis solos.

Y que aeropuerto me queda más cerca del Toubkal??

Así que después de mi llamada milagrosa que me había solucionado toda la papeleta, tocaba buscar los billetes para acercarnos lo máximo posible a Imlil y este lugar era, ni más ni menos, que mi querida Marrakech, motivo de más para hacer este viaje.

Desde Barcelona, de forma directa, son dos las aerolíneas que vuelan: Ryanair y Vueling.

Ninguna de las dos es santo de mi devoción, pero es algo con lo que tenemos que vivir así que ceñiros a la que os cuadre mejor en horarios y poner una velita para que no ocurra nada: la suerte estará echada una vez le deis a comprar.

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Yo lo que recomiendo es dedicarle 4 días entero como mínimo a esta escapada, teniendo en cuenta que la subida al Toubkal ya te ocupa, mínimo, dos.

Por si os sirve de algo, nosotros hicimos así y creo que es ideal:

· Noche del jueves: Vuelo a Marrakech y llegada a las tantas.

· Viernes: Día entero para visitar Marrakech.

· Sábado: Traslado MarrakechImlil y primera etapa de la subida hasta el Refugio del Toubkal (3.200 metros de altura).

· Domingo: Subida al Toubkal (4.167 metros) y descenso hasta Imlil, donde pasamos la noche.

· Lunes: Traslado hasta Marrakech, últimos compras, muerte por agujetas y vuelo de vuelta a casa.

Los vuelos a Marrakech, sin ser excesivamente caros, si que se pueden llegar a disparar bastante si no se pillan con suficiente antelación así que planearlo con tiempo a ser posible: yo finalmente lo pillé con menos de un mes de antelación y me salió por unos 180€ ida y vuelta pero se pueden encontrar, con tiempo, por 70 u 80€.

Mejor época para subir al Toubkal

Siendo claros, al Toubkal se puede subir todo el año.

La diferencia es la nieve que te vas a encontrar, y es que desde mediados de noviembre hasta abril/mayo las cotas altas se tiñen de blanco por muy al sur que nos encontremos, es entonces cuando las tablas de esquí se convierten en tus aliadas, piel de foca mediante, para avanzar metro a metro por la montaña hasta llegar a sus 4.167 metros de altura sobre el nivel del mar.

Una experiencia fantástica, pero al alcance de quien domine a la perfección las técnicas del esquí de montaña, para la mayoría de los mortales, la mejor época es cuando ya la nieve va desapareciendo y el color ocre de las piedra toma el mando: eso es desde mayo hasta noviembre prácticamente, aunque según nos contaron, los mejores meses son junio y septiembre, que es cuando no hace ni un calor extremo ni se te congelan la ideas con solo salir del Refugio.

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Qué llevar en la mochila para subir al Toubkal

Para saber que llevar en la mochila hemos de tener claro una cosa: aunque estemos en verano, o a finales de verano en nuestro caso, y en el valle, durante el día, el calor sea abrasador, tenemos que tener en cuenta que estamos hablando de Alta Montaña, y que cuando el sol desaparece hace un frió de cojones no, lo siguiente, que puede hacer de tu experiencia en la montaña más alta del norte de África una autentica tortura si no vas preparado, por no decir que si el tiempo cambia de repente a más de 4.000 metros y nos llevas nada para ello puede ser incluso peligroso.

Nosotros llevábamos una pequeña mochila de ataque de 20 litros (más que suficiente) en donde pusimos lo indispensable:

  • Una chaquetita de plumas o Primaloft, para la noche y para el día de ataque, así como una membrana impermeable por si llueve, por si nieva o para cubrirte del fuerte (y helado) viento que suele soplar.
  • Indispensables también, si o si, unos buenos guantes, un gorro y una braga para cubrirte, así como unos pantalones largos y resistentes para subir a cima y es que el camino es bastante tortuoso, con piedra suelta y algún que otro resbalón es más que probable.
  • Frontal, y con pilas, y es que la subida desde el Refugio hasta la cima se hace casi entera de noche.
  • Para nosotros era importante el tema de los bastones pero no los podíamos subir en el equipaje de mano y tampoco queríamos pagar por facturar: ningún problema, en Imlil los puedes alquilar en muchos sitios a razón de 25MAD (2,5€) el día.
  • En el Refugio hay pocos enchufes y acostumbran a estar muy solicitados: si quieres asegurarte batería en tus gadgets varios, llevate una batería externa.
  • Tapones para los oídos si o si, los dormitorios son colectivos y la gente ronca que da gusto e incluso algunos acompañan los ronquidos con flatulencias varias así que si no quieres ser testigo de semejante concierto, hazme caso.
  • Saco de dormir no hace falta, con las mantas del Refu tenemos de sobras para pasar una agradable noche (eso si, hay que pedirlas).
  • Barritas energéticas y mierdas de esas si las queréis llevar las podéis llevar pero yo recomiendo llenarte bien la mochila de dátiles por ejemplo en Marrakech y durante la subida ir parando a tomar un té siempre que puedas que acostumbran a acompañar con un platazo de frutos secos que te da pilas para un buen rato.

Como veis, preparar la subida al techo del Norte de África no es nada del otro mundo, solo necesitamos ganas, determinación y cuatro días tontos en el momento adecuado y viviremos una experiencia de las que valen la pena, muy distinta a lo que estamos acostumbrados, que de bien seguro vamos a recordar.

Queréis saber más de nuestra experiencia?

Pues tendréis que estar atentos a los Post que vendrán….

Empezamos??

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