Para nada me pensaba a inicios del pasado 2019, recién llegados de nuestro viaje por la Alsacia en Navidad y con ya prácticamente todos los viajes del año atados o casi, que la guinda a este año lleno de destinos serían, ni más ni menos, que preciosas payas de fina arena blanca y aguas cristalinas y mucho menos que sería, de nuevo, en el Sudeste Asiático, pero esto, amigos, es lo grande de viajar, que a veces, no sabes muy bien como pero las cosas suceden y cuando eso pasa…pues cuando eso pasa uno no puede hacer más que dejarse llevar.

Y es que el destino que habíamos pensado para pasar el fin de año estaba en las antípodas de donde finalmente acabaríamos y es que desde un comienzo nuestra idea era visitar Florida y sus cayos, algo que nos apetecía desde hacía tiempo y cuyo itinerario ya teníamos prácticamente atado, pero pasó pues lo de siempre: el día que fuimos a pillar los billetes, no me preguntéis como ni porque, terminamos haciendo algo que no tenía nada que ver con nuestra idea inicial: ya no nos íbamos a Florida aunque el destino también empezaba por la misma letra: nos íbamos a Filipinas!!

Vuelos a Filipinas

Pero si el día 25 de diciembre, después de las comilonas, íbamos a subirnos a un avión con destino Manila era precisamente porque el día D, cuando ya todo apuntaba hacia otra dirección, aparecieron, así, como por arte de magia, unos billetes que nos llevaban desde Barcelona hasta la capital filipina por poco más de lo que nos costaba poner rumbo a Miami, y es que si los vuelos a Florida los puedes encontrar, en fechas señaladas como estas, por poco más de 500€, los de Manila, con Korean Air, nos costaban no llegaban a los 700€, que si, que son casi 200€ más por cabeza pero, obviamente, el coste de la vida, una vez allí, iba a ser mucho menor que lo que nos hubiéramos gastado en el estado del sol así que sin pensarlo mucho, y con Adri eufórica, que también ayudó, le dimos al divino click y ala, a por nuestro cuarto continente del 2019.

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La verdad es que el precio estaba cojonudo por las fechas en que íbamos a viajar: del 25 de diciembre al 6 de enero, y además la combinación nos permitía estar en Filipinas exactamente 10 días enteros, es decir, sin contar los días perdidos de viaje, con lo que algo, aunque solo fuera una pequeña parte de ese enorme país, ya nos iba a dar tiempo a visitar.

Como norma general, por eso, las mejores compañías para volar a Manila acostumbran a ser, o bien las del Golfo, o Cathay Pacific, la compañía de bandera de Hong Kong.

Como siempre, por eso, cuando se trata de vuelos transcontinentales la previsión es ahorro, y es que lo suyo es pillarlo, como mínimo, con 6 meses de antelación, sobretodo si hablamos de fechas complicadas como es el caso.

El resto del año, y siempre partiendo de la base de que lo pillamos con suficiente antelación, se pueden encontrar billetes por 500€ ida y vuelta, incluso menos, aunque lo normal es que estos estén entre los 500 y los 700€.

La mejor manera, pues la de siempre: tener la APP de Skyscanner descargada y darle caña un rato cada día, hasta encontrar EL billete.

Vale, ya tenemos billete pero…y que haremos en Filipinas??

Una vez ya con lo más importante en nuestro poder, tocaba decidir que es lo que haríamos en un país formado por más de 7.000 islas y del que, las cosas como son, no tenía demasiada idea.

Y es que no voy a mentir si digo que, Filipinas, nunca había estado en mis planes y es que aunque lleve el Si a todo por bandera, la verdad, atraerme, lo hacía poco.

Y no porque creyera que no tiene lugares preciosos que mostrarme, nada de eso: sabía perfectamente que en Filipinas se encontraban algunas de las playas más bonitas del mundo, fondos de pantalla de eso que te dejan con la boca abierta, volcanes activos, fondos marinos de película, montañas, cascadas. Sabía a ciencia cierta que se trata de uno de los lugares más bonitos del planeta pero que queréis que os diga, atracción cero, las cosas como son.

Supongo que, en mi cabeza, me la imaginaba como una segunda Tailandia, después de que el turismo se cargara, prácticamente, la original: tantas y tantas fotos en Instagram, tantos vestidos vaporosos, tanto postureo había hecho que le cogiera algo así como manía, y el hecho que todo dios pasara por allí pues aún le quitaba, al menos para mi, más encanto. No sé, al final, por lo que fuera, un cúmulo de cosas diría yo, Filipinas estaba allí, pero yo, de lo que se cocía dentro, no me había preocupado lo más mínimo y aunque si que me sonaban nombres como El Nido, Corón, Siargao o Bohol, en verdad, para montar un itinerario, me tenía que informar y mucho: se de sobras que diez días, en un país tan grande como Filipinas y en el que los desplazamientos, la mayoría de las veces, son cuestión de muchas horas, o se hace algo bien y, sobretodo, realista, o se te pasan las vacaciones de un lugar a otro sin, al final, enterarte de nada.

Con todo, lo primero que me vino a la cabeza fueron los nombres de Claudia y Jairo, dos chicos que sigo de hace años en RRSS y que, si no iba muy equivocado, hacía poco habían armado un Blog que se centraba única y exclusivamente en Filipinas y es que son auténticos enamorados de ese país, en el que pasan gran parte del año, con lo que difícilmente había mejor lugar para empezar a organizar un poco nuestra ruta que por ahí, no creéis?

Lo que yo no me esperaba es lo que me encontré y no me sabe nada mal decirlo: vaya currazo se han marcado.

No os voy a engañar, www.viajarporfilinas.com fue la primera y la última pagina que miré para montar nuestros 10 días en Filipinas y es que te hablan absolutamente de todo, además de una forma muy sencilla e intuitiva, proponiendo, por si fuera poco, varios itinerarios en función de los días que dispongas, alguno de los cuales, las cosas como son, nos venían al dedo así que, de esta manera, menos de una semana después de haber comprado los billetes, ya no solo era un autentico entendido del país, sino que tenía claro, y con hoteles y aviones ya reservados, el que iba a ser nuestro viaje a Filipinas por Navidad.

Al final, la cosa, quedó de esta manera:

26 de diciembre: Llegada a Manila (Día 0)

27 de diciembre: Corón (Día 1)

28 de diciembre: Corón (Día 2)

29 de diciembre: Corón (Día 3)

30 de diciembre: El Nido (Día 4)

31 de diciembre: El Nido (Día 5)

1 de enero: El Nido (Día 6)

2 de enero: El Nido (Día 7)

3 de enero: Port Barton (Día 8)

4 de enero: Port Barton (Día 9)

5 de enero: Port Barton – Puerto Princesa – Manila (Día 10)

6 de Enero: Manila – Barcelona

Como veis, todo nuestro itinerario se iba a centrar en la zona de Palawan, que a pesar de que es una de las más turísticas, sino la que más, eso hace que las comunicaciones entre un lugar y otro estén más desarrolladas que en otros lugares del país con lo que no íbamos a perder mucho tiempo en traslados y es que, además, íbamos a hacerlos todos en avión, dejando la que posiblemente es la manera más común de moverse por el Filipinas, el ferry, de lado, para así poder ganar tiempo.

Además, otro de los motivos para elegir Palawan fue que, en una de esas liadas inexplicables, se fueron uniendo miembros de mi familia a la causa de pasar el fin de año en El Nido, aprovechando que un primo mio está actualmente viviendo en Cebú con su mujer e hija, y que otra prima mía se encuentra actualmente estudiando en Australia mientras que otra lo hace en California.

Y así, como quien no quiere la cosa, finalmente, como quien queda para cenar un jueves, quedamos en vernos en El Nido el día 30 de diciembre 13 miembros de mi familia y celebrar el fin de año juntos y eso era una oportunidad que no se podía dejar pasar.

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Y del tema visado, que?

Además, una de las cosas buenas de ir a Filipinas es que, como ocurre con la gran mayoría de países de sudeste asiático, son de fácil viajar, es decir, mucho no tienes que comerte la cabeza como por ejemplo ocurre con el visado: todos aquellos que tengamos pasaporte español (o de cualquier país europeo o latinoamericano), siempre y cuando este tenga una validez de, como mínimo, 6 meses, no necesitamos de visado para estancias inferiores a los 30 días.

Fácil o no??

Y vacunas??

Y con el tema de las vacunas ocurre algo parecido: a parte de las que la gran mayoría de nosotros ya tenemos que tener, como quien dice, de serie, pocas más hacen falta para visitar la zona de Palawan, y menos aún si estamos tan solo 10 días.

En este caso, Alexia, la sobrina de Adri, se iba a unir a nosotros con lo que visitamos, para ella, el centro de Vacunación Internacional y la única inyección que le suministraron fue la de la fiebre Tifoidea, que nosotros ya tenemos de viajes anteriores.

Al margen, está claro, se han de tomar las precauciones adecuadas, sobretodo en cuanto a protegerte de las picaduras de mosquitos, ya no por riesgo de paludismo sino de otras enfermedades transmitidas por los mosquitas como el dengue o el Zica y, a la hora de comer y beber, hacer uso del sentido común: nada de agua que no sea embotellada o previamente filtrada, controlar ensaladas, batidos, hielos, etcétera y poco más.

Tengamos en cuenta que la zona de Palawan está muy preparada para el turismo, con lo que muchas precauciones ya las toman sin que nosotros lo sepamos aún así, lo de siempre: la mejor precaución es el sentido común.

De todas formas, lo mejor, sobretodo si se trata de un primer viaje a zonas tropicales, es pasar por la unidad de Medicina del Viajero y que sean ellos, los auténticos profesionales del tema, los que os asesoren.

Qué ver y hacer en Filipinas en 10 días

Pues como os he dicho, Filipinas es un país enorme, pero enorme en todo el sentido de la expresión y es que está formado, ni más ni menos, que por más de 7.000 islas, muchas de ellas deshabitadas.

Obviamente, conocer todo el país daría para una vida entera así que para nuestros 10 días en Filipinas nos hemos centrado en una zona en concreto: Palawan.

Palawan está ubicada al sur de la principal isla del archipiélago, Luzon, en donde se encuentra su capital, Manila, y si la mirásemos desde un mapa, sería como el puente que la uniría con Borneo, que se encuentra pocos kilómetros al sur.

Entre sus principales puntos de interés destacan tres, que serán los que nosotros visitaremos: Corón, El Nido y Port Barton.

La Isla de Corón está ubicada al sur de la Isla de Busuanga y se ha hecho famosa por sus lagunas en las que se entremezcla el agua dulce con el agua salada del mar.

La única manera de visitarlas es mediante los conocidos como Island Hoppings, es decir, mediante tours en las típicas embarcaciones locales, las Bangkas, en los que te van llevando a las diferentes ubicaciones que hayas elegido.

Nombres como Barracuda Lake, la Twin Lagoon o Kayangan Lake se convertirán en realidad.

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También existe la posibilidad de meter mar de por medio y dirigirse más al sur, donde un seguido de islas de postal, entre las que destaca Malcapuya Island, harán las delicias de los que busquen esos fondos de pantalla con los que se sueñan en las largas jornadas de verano.

Para lo primero, debemos elegir el Ultimate Tour, para lo segundo, el Escapade Tour.

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Sea como sea, seguro que no defraudará.

Y, claro, luego está el buceo.

Y es que a pocos kilómetros de Corón Town se encuentra el que es, posiblemente, el mejor punto del mundo para el buceo en pecios, es decir, en barcos hundidos, desde que la flota japonesa de la segunda guerra mundial fuera descubierta por un avión avión de reconocimiento americano que vendría seguido de un escuadrón de bombarderos que envió al fondo del mar a 9 de ellos.

Un lugar increíble que uno no se puede perder siempre y cuando tenga las titulaciones necesarias.

Luego está El Nido, ya en la isla de Palawan propiamente dicha y, posiblemente, el lugar más concurrido de todo Filipinas.

Se trata de un antes pequeño pueblo pesquero que se hizo famoso por sus formaciones de piedra caliza que salen del mar en impresionantes paredes verticales formando autenticas postales.

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Aquí, a diferencia de lo que ocurre con Corón, uno si que tiene playas a tocar del pueblo, alguna de ellas realmente bonitas, como Las Cabañas Beach, aunque la actividad estrella del lugar también son los distintos Tours que uno puede hacer a las islas y playas vecinas, que se combinan con paradas de snorkel en preciosos arrecifes.

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De entre todos ellos, destacan dos: el A y el C, aunque con algunos matices.

Hablaremos de ello en sus entradas correspondientes.

Aquí también es un muy buen lugar para bucear, igual algo mejor en cuanto a visibilidad si lo comparamos con Corón ya que las corrientes son, como norma general, menos potentes, aunque el plus de los pecios del primero lo pone en la cabeza. Al menos en mi opinión.

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Y por ultimo está Port Barton: por ahora, un jodido paraíso.

Y es que por suerte, el turismo, aún no ha llegado a los niveles que los dos anteriores y se sigue respirando, en él, ese ambiente sosegado que le engancha a uno y se le clava fuerte.

Las calles siguen siendo de arena y los Happy Hour no se cuentan por decenas en cada esquina.

No se cuanto tiempo durará así, no creo que mucho, la verdad, pero mientras podáis, ni os lo penséis: Port Barton es el lugar.

En mi opinión, el destino ideal para terminar el viaje y pillar aire para lo que se le viene encima a uno después de un viaje, por corto que sea, por Filipinas.

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Empezamos o que??

Seguimos!!

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